La floristería nupcial está en un momento de transformación profunda. El ramo tradicional de rosas blancas y los centros de orquídeas han dado paso a propuestas más orgánicas, más locales y más auténticas.
La estética wild garden
Arreglos que parecen recién cortados del campo — asimétricos, con movimiento natural, mezclando flores con ramas, hierbas aromáticas y elementos no florales. La imperfección es parte del diseño.
Flores locales de temporada
Las proteas, copihues, lavanda del sur, alstromérias y flores silvestres chilenas están al centro de la propuesta de los floristeros más creativos del país. Además del componente sustentable, tienen un carácter territorial único.
Verde como protagonista
Las instalaciones de follaje puro — arcos de eucalipto, helecho y musgo — crean fondos para ceremonias que son espectaculares sin ser ostentosos.
Arcos florales monumentales
Las estructuras para ceremonias han crecido en escala y creatividad. Instalaciones asimétricas, piezas que caen desde el techo, túneles florales. La floristería se está acercando a la instalación artística.
El ramo que cuenta una historia
Ramos que incluyen flores del jardín de la abuela, la misma flor del primer ramo que recibiste, o botánicos del país donde se conocieron. La personalización no es solo estética — es narrativa.