Un matrimonio promedio genera entre 14 y 30 toneladas de CO₂. Es mucho. Pero hay decisiones concretas que pueden reducir significativamente ese impacto sin afectar la experiencia del día. Aquí las más importantes.
Flores: locales y de temporada
Las flores importadas tienen una huella de carbono enorme por el transporte refrigerado. Elegir flores chilenas de temporada no solo es más sustentable — también resulta más económico y más auténtico. Floristeros de autor en Santiago trabajan exclusivamente con proveedores locales.
Catering: menú de temporada y menos desperdicio
Trabaja con tu banquetera para diseñar un menú basado en productos de temporada y locales. Planifica cantidades con precisión (el RSVP digital ayuda enormemente) y establece desde el contrato qué pasa con la comida sobrante — muchas organizaciones reciben donaciones de banquetes.
Invitaciones digitales
Las invitaciones de papel, con sus sobres, insertos y envíos, generan una cantidad sorprendente de residuos. Las invitaciones digitales de alta calidad hoy son indistinguibles en impacto emocional y tienen costo casi cero.
Transporte agrupado
Organiza traslados colectivos desde puntos clave de la ciudad hasta la locación. Reduce el número de autos y la logística de estacionamiento al mismo tiempo.
Decoración reutilizable o rentable
En lugar de comprar decoración que usarás una sola vez, arriéndala. Hay empresas especializadas que tienen todo — desde centros de mesa hasta arcos florales — disponibles por el día.
Recuerdos que la gente realmente usa
El recuerdo más sustentable es uno que el invitado no tira. Semillas para plantar, miel local, conservas artesanales o donaciones a nombre de los invitados son alternativas que generan impacto positivo.